HOJA DE CONSEJOS

Cómo ayudar a su hijo pequeño a adaptarse a los cambios durante COVID-19

Muchos de nuestros hijos con discapacidades, incluidos los más pequeños, están teniendo dificultades para adaptarse a todos los cambios que la pandemia de COVID-19 ha provocado. Aquí algunas recomendaciones que le podrán servir de guía para poder ayudar a su hijo. También puede revisar esta lista con links en caso de que necesite más información. 

Qué hacer Qué no hacer

Observe el comportamiento de su hijo y ayúdelo a estar calmado. Preste atención a los cambios en el comportamiento de su hijo, como por ejemplo cambios en su rutina para dormir o en su rutina de alimentación.

Realice y repita las actividades que mantienen a su hijo tranquilo. Si usted está calmado, su hijo lo estará también.

Para menores de 1 año, rotar los juguetes que normalmente usa, puede ayudarlo con su capacidad de atención y mantenerlo con calma. 

Para niños en edad preescolar, hay que reforzar comportamientos positivos, como querer ayudar con los quehaceres de la casa o hacer las tareas de la escuela.

No ignore comportamientos como: chuparse el pulgar, orinarse en la cama, estar muy apegado a usted, trastornos del sueño, pérdida de apetito, miedo a la oscuridad, regresión en el comportamiento, aislamiento, aumento de berrinches, comportamientos repetitivos, volverse más agresivo, problemas de concentración o dificultad para seguir las reglas mientras juega.

 

 

 

 

Escuche atentamente y mantenga una comunicación abierta y constante con su hijo. Pregúntele a su hijo cómo se siente. Tenga en cuenta que su hijo puede tener preguntas sobre por qué no puede visitar a la abuela o por qué todos deben cubrirse la cara con un tapabocas. 

Recuerde dar respuestas cortas y simples usando un lenguaje sencillo acorde a la edad. Tener imágenes de emociones a mano podría facilitar en su hijo la expresión de sentimientos

Si su hijo es no verbal o tiene habilidades verbales limitadas, incentívelo a que haga un dibujo para mostrar sus emociones. También puede usar tecnología de asistencia como un iPad o el Sistema de Intercambio de Imágenes (PECS - por su sigla en inglés).

No deje de comunicarse con su hijo. El no conversar con ellos puede causar que los niños imaginen lo peor. Los niños reconocen cuándo estamos molestos y absorben todo lo que hacemos, decimos y escuchamos en las noticias.


No comparta información y no de detalles alarmantes como por ejemplo el aumento de personas contagiadas con COVID-19 o el número de fallecidos.

 

 

 

Esté pendiente de las necesidades de su hijo y bríndele seguridad. Esté atento a los llantos de su bebé o a cualquier sonido que haga.

Los bebés, responden bien al ser alzados, a algunos les encanta que los envuelvan. A otros les gusta que los mezan suavemente. También puede intentar cantarle.

Los niños en edad preescolar absorben información “miedosa” de una manera cíclica. Preguntan, escuchan, juegan y luego repiten. Por eso la necesidad de mantener una comunicación abierta y constante con su hijo.

No ignore a su hijo o demuestre su rabia frente a él. No ignore a su bebé cuando llora ni tampoco ignore las preguntas o sentimientos de su hijo.

Nuestros niños necesitan atención, especialmente en este momento. Reconociendo que los padres están haciendo malabares en casa (trabajando, educando y cuidando de su familia), es importante pasar tiempo con su hijo aparte del que dedica para ayudar con sus tareas.

No demuestre su rabia frente a sus hijos.

Monitoree el tiempo que dedica a ver televisión y el tiempo que está conectado a la internet y las redes sociales. Enfóquese en ver y leer noticias positivas. Esté pendiente de lo que está viendo cuando su hijo está cerca.

Deje de revisar noticias de COVID-19 a cada rato, sobre todo delante de su hijo. Esto puede incrementar el miedo y producir  ansiedad a usted y a su hijo.

 

Explíquele y practique consejos de prevención. Con la ayuda de imágenes, historias sociales y un lenguaje sencillo, explíquele a su hijo y ayúdelo a comprender la importancia del lavado de manos y de mantenerse alejado de otras personas cuando estén fuera de casa.

Asista a las citas programadas con el pediatra, especialmente si su hijo tiene menos de 2 años y debe vacunarse.

No deje de ser cauteloso. Debemos explicarles a nuestros hijos por qué tienen que tomar ciertas precauciones sin ser obsesivos. Por ejemplo, si le estamos diciendo a nuestro hijo que se lave las manos, debemos modelar este comportamiento para ellos. Los niños aprenden de nuestro ejemplo.

 

Mantenga una rutina diaria. Tenga una rutina lista para su hijo y así podrá ayudarlo a sentirse seguro y menos ansioso. Como parte de su rutina, puede incluir momentos para que su hijo juegue y aprenda.

Puede también incluir actividades como: lectura, canto, baile y juegos. Algunos niños también pueden disfrutar de actividades como cocinar o incluso ayudar a ordenar y doblar la ropa. Estas actividades además pueden ayudarlo a crear vínculos con su hijo.

No se le olvide mantener una rutina y planear el día a día de su hijo. No tener una estructura clara y determinada, puede causar mucha desorganización e incrementar la ansiedad en su hijo.

 

 

 

Tenga un plan para mantener el contacto con sus amigos y familiares. Puede comunicarse con ellos usando plataformas de videollamadas en diferentes sitios web, también su celular es una buena herramienta para hablar con ellos y usarlo para realizar videollamadas.

No ignore las llamadas de amigos y familiares y no le prohíba a su hijo hablar con ellos. Los niños necesitan sentirse conectados con su red de apoyo, especialmente durante esos momentos.

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